Reflexiones

Viviendo en Cristo

Pastores Javier y Beatriz Ruiz

2.Timoteo 3.12

Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución.

Cuando enfrentamos oposición por permanecer fieles al Señor, no tenemos porque dejarnos dominar por la rabia o la tristeza. Jesús nos enseñó, que en el mundo tendríamos aflicciones, pero que, en medio de la persecución por causa de la justicia, podemos alegrarnos porque nuestra esperanza está en Él. La oposición siempre estará presente cuando hagamos la obra del Señor, y es una evidencia clara de que estamos permaneciendo firmes en nuestra fe y en el propósito de Dios.

Mateo 5:12 “Gozaos y alegraos porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros.”

La Palabra de Dios dice que somos bienaventurados, es decir dichosos, felices y verdaderamente bendecidos, cuando somos perseguidos por causa del Señor. Existen persecuciones que no necesariamente son físicas, ni visibles para los demás. Son aquellas que se levantan en oposición a todo lo que tiene que ver con el avance del Reino de Dios, y con una vida que busca agradar y honrar a Cristo.

La persecución, y la oposición, la vemos claramente en el libro de los Hechos, los primeros cristianos, la experimentaron y nos dejaron el ejemplo de como enfrentarla. Esto no detuvo la obra de Dios, al contrario, fue utilizada por el Señor para que el evangelio se expandiera a muchos más lugares. Así, muchas más personas conocieron que Cristo había resucitado, que Dios estaba vivo y que sigue transformando vidas.

Hechos 8:4 “Pero los que fueron esparcidos, iban por todas partes anunciando el evangelio.”

No podemos dejarnos engañar por el enemigo y sus trampas, para no hacer la obra, porque mayor es el que está con nosotros. Nuestro Dios todavía sana, libera, perdona, restaura, y da una nueva identidad a todo aquel que se acerca a Él, con un corazón dispuesto. Nunca abandona a quienes lo buscan, siempre está presente para fortalecer, sostener, y llenar de esperanza a los que lo necesitan, aun en medio de cualquier oposición.

Si en algún momento has sentido oposición en tu contra, por permanecer fiel al Señor, no pierdas el ánimo, sigue adelante con gozo, confiando en Dios, y recordando que nuestro mayor deseo, debe ser agradarle a Él, antes que buscar la aprobación de los hombres.