
51 Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí en adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre.
Cuando Jesús habló estas palabras a Natanael, hizo una poderosa referencia a Genesis 28:12, donde Jacob, vio en sueños una escalera que conectaba el cielo con la tierra. Jesús se presenta como la verdadera “escalera” que une a la humanidad con Dios.
En este versículo la palabra “verán” proviene del griego ópsesthe, que implica no solo una visión física, sino también una comprensión espiritual. Jesús promete, que quienes creen en Él, experimentaran una revelación mayor de la gloria de Dios.
La palabra “abierto” en griego es aneogota, que significa, “permanentemente abierto”. No se trata de un evento momentáneo, sino de una realidad continua: en Cristo, el cielo no esta cerrado.
L a frase “subir y bajar” se traduce o significa, la idea de un movimiento constante. Esto nos recuerda que Dios esta activo en todo momento en nuestras vidas, enviando su ayuda y revelación.
Jesús es el puente, la escalera entre Dios y la humanidad. 1. Timoteo 2:5 En Él, el cielo está abierto, y tenemos acceso directo al Padre. Una escalera sirve para subir a un lugar más alto o para descender. Y en este pasaje, Jesús mismo se presenta como esa conexión entre el cielo y la tierra. Él, es la escalera viva que une al hombre con Dios.
Nosotros estamos en la tierra, limitados, débiles y necesitados de salvación, pero nuestro Padre está en los cielos. No existe otro camino, otra puerta o escalera que pueda llevarnos al Padre. Solamente Jesús puede conducirnos al cielo, porque solamente Él entregó su vida por nosotros.
Hoy esa escalera sigue abierta: Jesús, sigue siendo el acceso al Padre, el refugio del cansado, la esperanza del perdido, y el único camino hacia la vida eterna.
Sube por la escalera correcta, sube a través de Jesús, porque quien camina con Él, jamás estar separado del Padre Celestial.
Padre, abre mis ojos espirituales para ver tu gloria y caminar en tu presencia; quita toda apatía y frialdad espiritual de mi vida. En el nombre de Jesús. Amen.