Jeremías 6: 16
16 Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.
«Volvamos a las sendas antiguas»
¿Qué significa volver?
Volver quiere decir regresar, retornar, o volver a tomar el mismo camino. Para nosotros los creyentes, el volver a las sendas antiguas, implica regresar a aquella relación que teníamos con el Señor al comienzo de nuestra entrega con Él. Significa volver a sentir esa pasión, el amor y el anhelo ferviente de servirle en todo momento, de sentir su presencia en nuestras vidas.
La Biblia dice: “Así dijo Jehová: paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cual sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma, más dijeron: No andaremos.” Jeremías 6:16
Dios le habló a este pueblo, ya que este se había desviado de los mandatos de Dios para seguir el camino de la idolatría y la maldad. Al pueblo de Dios se le había olvidado la importancia de mantenerse firme en el llamado que Él les había hecho, como su pueblo escogido que era.
A nosotros también a veces con el pasar del tiempo, se nos olvida quienes somos, de donde venimos y hacia donde vamos, es decir olvidamos nuestra identidad; y aún sin darnos cuenta empezar a abrazar viejos hábitos, antiguos estilos de vida, y perdemos la noción de lo que es bueno y lo que es malo.
Para regresar a las sendas antiguas, es necesario distinguir entre el bien y el mal. El creyente puede llegar a un momento en su vida, que aún se convierta en una confusión y comience a ver todo normal, pero todo lo normal, no es correcto.
Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cual sea el buen camino.
Vivimos en un mundo de confusión donde todo es al revés. A lo malo le llaman bueno, y a lo bueno le llaman malo. Lo podemos ver a nuestro alrededor, critican a los que buscamos limpiarnos para Dios, y nos catalogan como locos, y a los que se pierden en el vicio y el pecado, el mundo los cataloga como divertidos y dignos de admiración. En este mundo de confusión, es necesario escudriñar las Escrituras, con el fin de descubrir la voluntad de Dios para el ser humano.
Dios nos advirtió que vendrían personas que llamarían a lo bueno malo, y a lo malo bueno, y a la luz tinieblas y viceversa. Isaias 5:20-23
Esto es lo que estamos viviendo en este tiempo, por eso hay mucho pueblo de Dios confundido, que vive a su manera o a la manera de cómo ven a otros.
Volver por las sendas antiguas quiere decir, volver a Dios, y lo establecido por Él en su palabra. No es vivir como yo quiera, o como yo creo, o como cree la sociedad, o como la cultura quiera hacerlo ver, sino como lo ordena Dios.
Una vez que tu descubres a través de la Escritura el plan de Dios para tu vida, entonces es el momento de andar por ese camino que Dios te muestra. ¿Cuál es el resultado de un corazón que decide volverse a Dios, y obedecer su palabra?
La Biblia dice claramente: “y hallaréis descanso para vuestra alma” Sí, el descanso para el alma. Nuestra alma que a veces se siente tan cargada, con todo lo que acontece y nos toca ver y vivir, y esas cargas se manifiestan en nuestro cuerpo físico y en nuestro accionar.
Esta invitación la hizo el Maestro en Mateo 11:29 “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas”
Dios tiene un propósito con tu vida; y ese propósito principal es la salvación de tu alma.
Nosotros aún siendo creyentes, podemos sin darnos cuenta desviarnos de ese plan divino, y estar viviendo de acuerdo a lo que el mundo ofrece.