Miqueas 6:8 NTV
“No, oh pueblo, el Señor te ha dicho lo que es bueno, y esto es lo que él exige: que hagas lo que es correcto, que ames la compasión y que camines humildemente con tu Dios.”
Amor más que Religión
Versículo central: Marcos 3:5-6 NTV
”Jesús miró con enojo a los que lo rodeaban, profundamente entristecido por la dureza de su corazón. Entonces le dijo al hombre: «Extiende la mano». Así que el hombre la extendió, ¡y la mano quedó restaurada! Los fariseos salieron enseguida y se reunieron con los partidarios de Herodes para tramar cómo matar a Jesús.”
En este pasaje podemos ver el corazón del Señor Jesús profundamente entristecido por la dureza del corazón de aquellos que lo rodeaban. Ellos estaban más preocupados por sus interpretaciones de la ley que por la necesidad de aquel hombre que necesitaba ser restaurado.
Y esto también puede hacernos reflexionar hoy. A veces podemos llegar a darle más importancia a las formas, las costumbres o las normas religiosas que a permitir que Dios obre en la vida de las personas. Podemos estar tan concentrados en lo externo que terminamos perdiendo de vista lo que realmente importa: amar, hacer el bien y mostrar la misericordia de Dios.
Jesús nunca puso la religión por encima de la persona. Él nos enseñó que la misericordia, el amor y la justicia son asuntos que Dios toma en serio.
Isaías 58:6-7 NTV
“¡No! Este es el tipo de ayuno que quiero: liberen a los que están encarcelados injustamente; aligeren la carga de los que trabajan para ustedes. Dejen en libertad a los oprimidos y suelten las cadenas que atan a la gente. Compartan su comida con los hambrientos y den refugio a los desamparados; den ropa a quienes la necesiten y no se escondan de sus parientes que necesitan su ayuda.”
Qué importante es preguntarnos si nuestra fe está llevando el amor de Cristo a quienes nos rodean. Porque podemos cuidar muchas formas externas y, al mismo tiempo, olvidar el corazón de Dios.
Hoy el Señor nos invita a revisar nuestro corazón y a dejar atrás todo aquello que nos impide ver la necesidad del otro. No se trata de abandonar nuestra fe ni la obediencia a Dios, sino de recordar que una fe verdadera también se expresa en amor, misericordia y compasión.
Miqueas 6:8 NTV
“No, oh pueblo, el Señor te ha dicho lo que es bueno, y esto es lo que él exige: que hagas lo que es correcto, que ames la compasión y que camines humildemente con tu Dios.”
Que nunca permitamos que nuestras costumbres, tradiciones o formas de hacer las cosas sean más importantes para nosotros que bendecir a una persona que necesita conocer el amor de Dios.
Dios te continúe bendiciendo.