Reflexiones

ESCUCHAR ES PERTENECER.

Pastores Javier y Beatriz Ruiz

Juan 8:47

El que es de Dios, escucha las palabras de Dios. Pero ustedes no las escuchan, porque no son de Dios.

Jesús señala o enseña, la raíz del rechazo que enfrenta: quienes no escuchan
su voz, no pertenecen verdaderamente a Dios. Escucharle no solo es una
capacidad física, sino una disposición espiritual.


El que es de Dios en griego expresa un origen espiritual. Y escucha, se refiere
a una atención activa con la intención de obedecer.
Jesús no se refiere a una audiencia pasiva, sino a una identidad. Quienes
pertenecen a Dios, escuchan, obedecen y siguen su voz.


Juan 10:27 “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.”
La falta de escucha, revela una desconexión espiritual. Es una advertencia
clara; no todas las personas religiosas le pertenecen.


¿Reflejan nuestras vidas que escuchamos a Dios? No basta con solo leer las
Escrituras, es esencial obedecerla, llevar a la practica diaria, todo lo que
aprendemos en ella. Un corazón alineado con Dios responde a su Palabra
con humildad, incluso cuando desafía nuestra comodidad.


Pero ¿Cómo escuchar su voz hoy? Comienza con un corazón sensible,
humilde y dispuesto. Implica acercarnos a la Biblia con reverencia, no solo
para leer, sino para permitir que Dios me hable a través de sus palabras.
Es orar con honestidad, más allá de nuestras necesidades, buscando su
voluntad, y haciendo silencio interior para oír el susurro de su Espíritu,
hablando a mi espíritu.


Así como un equipo de comunicación bien ajustado, capta con nitidez la señal
correcta, también nosotros, si pertenecemos a Dios, distinguimos su voz en
medio del ruido de este mundo.